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sábado, 14 de noviembre de 2015

Los inhumanos, enemigos de todos

Hacemos mal en llamarles animales o bestias. Acertamos cuando hablamos de sinrazón, barbarie, terror o cobardía. Cuanto más evolucionada está una vida, más frágil es y más debería hacer por intentar preservarla, tanto la suya como las de los demás. Basta ver la tierra de un jardín, de una jardinera o una maceta. A poco que esté al aire libre, una semilla, una hierba, calificada por nosotros como mala simplemente porque no es de nuestro gusto, germinará y la vida brotará.

Los mamíferos que solemos tener como mascotas no se reproducen casi por generación espontánea pero también tienen una resistencia mayúscula y encima son más humanos que los que empuñan un Kalashnikov.  Un perro se puede hacer un corte profundo o puede ser abierto en canal, operado y vuelto a cerrar que al par de días, si no al día siguiente, estará bien sin necesidad, casi, de cuidados en la herida. A mí una operación relativamente menor me tuvo más de dos semanas con puntos y curas diarias y un mes de baja laboral.

Subiendo (teóricamente) en la escala evolutiva, solo los padres responsables saben cuánto cuesta criar un hijo. Ayer, cientos de padres vieron como un fanatismo impropio de los tiempos que corren dieron por tierra, cuando no bajo tierra, con todos sus esfuerzos. Solo me puedo imaginar una cosa más triste que acabar tus días ametrallado por un fanático, ser el fanático que ametralla o quizás haya otra más, ser el padre de uno de esos fanáticos y contemplar el hecho con orgullo.

Hará unos meses escuché en la radio que estábamos librando la tercera guerra mundial. No lo había pensando hasta entonces pero me di cuenta de que así era. Si fuera una persona religiosa, hoy mis rezos irían en avión hacia París y mañana también en avión hacia Siria, Iraq, ... pero en un caso a consolar a las víctimas y en otro a dar aliento a las bombas que caen sobre los asesinos. Es muy triste, lo sé, pero es cuestión de evolución. No quiero imaginarme que la especie más apta para vivir en los mejores años que nunca haya tenido la humanidad sea la especie terrorista.

Un saludo, Domingo.

sábado, 15 de agosto de 2015

Estar de vacaciones Vs Aburrirse

Creo que hace tiempo hablé de un viral vídeo del juez de menores Emilio Calatayud, de Granada. Ayer hablaba con un compañero que no conocía el vídeo así que se lo mandé. Ayer vi también una entrevista que le hicieron. Una videoentrevista, quizás debiera decir. Es posible que fuera el mismo periodista con el que ahora tiene un blog al que justito ahora me acabo de suscribir en mi Feedly:
http://www.granadablogs.com/juezcalatayud/

El caso es que en esa entrevista comenta el juez, don Emilio como lo llama su compañero de blog o simplemente Emilio (dudo mucho que se moleste, primero porque a cuento de qué va a leer este otro blog y después porque alguien que habla de forma tan cercana no puede sino comprender que quien lo escuche le llame eso, simplemente Emilio) comenta:
Lo que más me gusta en el mundo es aburrirme; no hacer nada y después descansar.

La frase me pareció maravillosa, quizás más por la forma que tiene de señalar uno de nuestras más conspicuas incongruencias. Yo diría que a todos, en mayor o menor medida, nos gusta no hacer nada y luego descansar. Estar de vacaciones, dirán muchos. Sin embargo, no hay duda que si no hacemos nada y luego descansamos, no podemos sino aburrirnos y no hay duda tampoco de que nadie, salvo el juez, don Emilio, etc dirá que lo que más le gusta en el mundo es el tedio. Justamente al revés. Nos puede gustar más o menos ver pasar el día sin tener algo tangible en la lista de cosas conseguidas al final del día, pero aburrirnos ...

Hace poco un familiar ha estado de vacaciones forzadas en el hospital. Alejado de casi todo contacto excepto el de sus padres y con la movilidad reducida al mínimo las horas de sueño imagino que eran un gran alivio para alguien que, con 19 años, está acostumbrado a todo menos a aburrirse. Afortunadamente ya está en casa y estoy convencido de que con muchos años por delante para hacer cosas y hasta para aburrirse por elección propia.

En mi caso empiezo las vacaciones no forzadas con varias cosas por tachar en la lista, una lista que, sin yo saberlo, también incluirá algún día de no hacer nada y después descansar. Lo que espero que no incluya son días de aburrimiento. Para eso ya tendremos unos cuantos de miles de millones de años por delante. Cuando eso llegue abrazaré con vehemencia la anteriormente mencionada frase. Entonces no haré nada y después descansaré. Ahora toca poner a los perros a dieta y a hacer ejercicio, que hay varios que están muy gordos.

Un saludo, Domingo.

sábado, 14 de marzo de 2015

Las tres caras de una persona

Ayer me ocurrió algo interesante. Una persona que hasta ahora me había mostrado una cara, ayer me mostró otra para horas después y sin solución de continuidad volver a comentar la primera. Los detalles son casi lo de menos, casi. Esta mañana, de camino al fútbol, iba pensando en ello. Ese pensamiento me evocó aquella canción de Mecano: La cara vista es un anuncio de Signal, la cara oculta es la resulta de mi idea genial de echarte ...

Mientras la tarareaba mentalmente pensaba también en "El Guiri" y aquel artículo en el que comentaba algo así como que escribía textos que tuvieran vigencia en cualquier momento procurando evitar modas que ahora pueden tener todo el sentido del mundo pero mañana posiblemente no sean entendidas por nadie. Ya lo recordé y lo comenté, si no recuerdo mal, hará unos meses.Y al hilo de ese pensamiento consideré que ese "anuncio de Signal" era posiblemente un magnífico ejemplo de una moda que no se entenderá, o no tanto como podría, dentro de muchos años. La música, en cambio, sí que será atemporal.

No dejé que esos pensamientos duraran mucho y volví a centrarme en lo de las caras. Pensé que esa persona no tenía dos caras sino tres. La que da la mayor parte del tiempo, la que muestra en ocasiones y la oculta. Luego me pregunté si realmente serían tres, tal como había conjeturado, o simplemente solo dos. Sin duda cabe la posibilidad de que la cara inusual no sea sino la que consideramos oculta que no puede permanecer oculta para siempre. Algo así como cuando alguien del primer mundo acaba inesperadamente con la vida de uno o varios seres humanos y los atónitos vecinos solo aciertan a decir que nunca lo hubieran esperado y que lo único que habían visto, a veces, es un cierto pronto.

Ese cierto pronto a veces visto no es sino esa cara oculta que a veces se deja mostrar. O eso pensaba yo. Esta mañana, como digo, me entró la duda. ¿Se trata de una cara oculta brevemente expuesta o se trata simplemente de otra cara más?. Ya se sabe que hay gente polifacética, esto no haría sino ratificarlo :-). Ayer me decían, precisamente, que las razones o las interpretaciones no importan, solo importa el resultado. Una discusión acerca de si eso es cierto o no es casi tan antigua como el mundo y si no, al menos como el fútbol. Ya se sabe que lo importante es el resultado y no tanto jugar bien ... dependiendo de si eso lo hace un equipo desconocido o tu propio equipo.

Al final, ¿alguna conclusión?. Pues no, o sí según se mire. La conclusión podría ser que soy una persona con más dudas que certitudes, a diferencia de otras personas y eso no me permite saber si esas otras personas tienen dos o tres caras. Por no saber, no sé ni cuántas tengo yo ni de esas cuántas son perceptibles desde fuera.

Un saludo, Domingo.