Hace tiempo que no veo televisión y que, por tanto, mi dosis de demagogia gratuita no ha tenido más remedio que verse drásticamente reducida a lo que voy escuchando por la radio o leyendo en los extractos de periódicos en línea ... de otros países. Por eso ahora mismo voy a hablar de un par de entrevistas en la radio ... y otra de televisión.
¿Otra de televisión? ¿No acababas de decir que hace tiempo que no ves televisión?.
Bueno, quizás exageré un poco. Dejémoslo en "televisión voluntaria". Cuando hay alguien en casa y hay que poner la televisión o cuando como en el trabajo que casi siempre está puesta con algún canal de deportes, no cuenta excepto para poder escribir en el blog :-).
Así pues, como iba diciendo, esta semana escuché una entrevista en la radio a la candidata de Podemos a la Junta de Andalucía. Y al acabar la entrevista me quedé con la impresión de que todo lo que había dicho me gustaba. Me daban ganas de votarla si no fuera porque votaría antes a PP o PSOE que a Podemos.
Un par de días después escuché una entrevista a alguien de UPyD (creo que no era el candidato) pero esta no era política, era sobre un robo en su sede de Sevilla tras el cual habían desaparecido algunos de los documentos que el abogado de UPyD de Andalucía y candidato a la Junta tenía que revisar sobre el caso de los ERE y que todavía eran parte del sumario. Se suponía que el autor o al menos el instigador del robo era alguien involucrado en los ERE y que, al obtener estos documentos privados, tendría una mejor oportunidad para defenderse o incluso para deshacerse de pruebas. Pensé que me daban ganas de votarles de no ser porque creo que cometieron un error de bulto al no asociarse con Ciudadanos y han perdido el carácter de voto útil que tenían hasta ahora.
Ayer mismo vi, esta vez sí en televisión, la entrevista al candidato del PP realizada por la periodista de Canal Sur que ha realizado (según entendí) sendas entrevistas a los otros candidatos de partidos con representación en el parlamento andaluz, es decir PSOE e IU. Debo decir que la entrevista me pareció lógica en las preguntas pero un tanto excesiva en las formas de la periodista quien no creo que se empleara tan a fondo con la actual presidenta aunque como no lo he visto, tampoco puedo confirmarlo.
En cualquier caso el candidato lidió muy bien la entrevista y dijo todo lo que le habían dicho que dijera como le habían dicho que lo dijera. Y me gustó lo que oí. Me dieron ganas de votarlo si no fuera porque hace ya unos cuantos años que tengo claro que pasarán muchos otros antes de votar a PP y PSOE.
Finalmente a la candidata que parte como favorita (y que lamentablemente creo que ganará) no la he escuchado en entrevista sino solo en cortes y en todos ellos he confirmado mi percepción de que es una gran política en el sentido que la palabra política tiene ahora mismo, no el que debería tener.
Así pues, independientemente de que cada partido tendrá ya muchísima gente con el voto decidido (como yo, por ejemplo) y de que imagino que la campaña es más bien para intentar hacerse con el voto indeciso, el hecho de que me entren ganas de votarlos a todos tras escuchar sus entrevistas de frases hechas y eslóganes para propios, me convence de que las campañas son inútiles y que, como decía mi jefe hace poco sin mi aprobación, lo importante es el resultado. Y por ese motivo votaré a Ciudadanos / Ciutadans ( o Ciutadans / Ciudadanos) después de que me desilusionaran hará 7-8 años, me ilusionara UPyD hará unos 5 y finalmente me volviera a ilusionar Ciudadanos por su postura en Cataluña y España mientras me desilusionaba UPyD por su postura en España y Cataluña.
Espero que esta vez, a diferencia de hace 3 años, el resultado de las elecciones andaluzas me disguste pero al menos no tanto y que muchos de mis convecinos hayan aprendido que el mejor castigo a PP y PSOE es un gran partido de centro que los controle y que no haga lo que ha hecho IU durante los últimos tres años: Repartirse los sillones.
Un saludo, Domingo.
Casi el mismo blog del 2005 ... o el mismo, solo que 10 años después.
sábado, 21 de marzo de 2015
sábado, 14 de marzo de 2015
Las tres caras de una persona
Ayer me ocurrió algo interesante. Una persona que hasta ahora me había mostrado una cara, ayer me mostró otra para horas después y sin solución de continuidad volver a comentar la primera. Los detalles son casi lo de menos, casi. Esta mañana, de camino al fútbol, iba pensando en ello. Ese pensamiento me evocó aquella canción de Mecano: La cara vista es un anuncio de Signal, la cara oculta es la resulta de mi idea genial de echarte ...
Mientras la tarareaba mentalmente pensaba también en "El Guiri" y aquel artículo en el que comentaba algo así como que escribía textos que tuvieran vigencia en cualquier momento procurando evitar modas que ahora pueden tener todo el sentido del mundo pero mañana posiblemente no sean entendidas por nadie. Ya lo recordé y lo comenté, si no recuerdo mal, hará unos meses.Y al hilo de ese pensamiento consideré que ese "anuncio de Signal" era posiblemente un magnífico ejemplo de una moda que no se entenderá, o no tanto como podría, dentro de muchos años. La música, en cambio, sí que será atemporal.
No dejé que esos pensamientos duraran mucho y volví a centrarme en lo de las caras. Pensé que esa persona no tenía dos caras sino tres. La que da la mayor parte del tiempo, la que muestra en ocasiones y la oculta. Luego me pregunté si realmente serían tres, tal como había conjeturado, o simplemente solo dos. Sin duda cabe la posibilidad de que la cara inusual no sea sino la que consideramos oculta que no puede permanecer oculta para siempre. Algo así como cuando alguien del primer mundo acaba inesperadamente con la vida de uno o varios seres humanos y los atónitos vecinos solo aciertan a decir que nunca lo hubieran esperado y que lo único que habían visto, a veces, es un cierto pronto.
Ese cierto pronto a veces visto no es sino esa cara oculta que a veces se deja mostrar. O eso pensaba yo. Esta mañana, como digo, me entró la duda. ¿Se trata de una cara oculta brevemente expuesta o se trata simplemente de otra cara más?. Ya se sabe que hay gente polifacética, esto no haría sino ratificarlo :-). Ayer me decían, precisamente, que las razones o las interpretaciones no importan, solo importa el resultado. Una discusión acerca de si eso es cierto o no es casi tan antigua como el mundo y si no, al menos como el fútbol. Ya se sabe que lo importante es el resultado y no tanto jugar bien ... dependiendo de si eso lo hace un equipo desconocido o tu propio equipo.
Al final, ¿alguna conclusión?. Pues no, o sí según se mire. La conclusión podría ser que soy una persona con más dudas que certitudes, a diferencia de otras personas y eso no me permite saber si esas otras personas tienen dos o tres caras. Por no saber, no sé ni cuántas tengo yo ni de esas cuántas son perceptibles desde fuera.
Un saludo, Domingo.
Mientras la tarareaba mentalmente pensaba también en "El Guiri" y aquel artículo en el que comentaba algo así como que escribía textos que tuvieran vigencia en cualquier momento procurando evitar modas que ahora pueden tener todo el sentido del mundo pero mañana posiblemente no sean entendidas por nadie. Ya lo recordé y lo comenté, si no recuerdo mal, hará unos meses.Y al hilo de ese pensamiento consideré que ese "anuncio de Signal" era posiblemente un magnífico ejemplo de una moda que no se entenderá, o no tanto como podría, dentro de muchos años. La música, en cambio, sí que será atemporal.
No dejé que esos pensamientos duraran mucho y volví a centrarme en lo de las caras. Pensé que esa persona no tenía dos caras sino tres. La que da la mayor parte del tiempo, la que muestra en ocasiones y la oculta. Luego me pregunté si realmente serían tres, tal como había conjeturado, o simplemente solo dos. Sin duda cabe la posibilidad de que la cara inusual no sea sino la que consideramos oculta que no puede permanecer oculta para siempre. Algo así como cuando alguien del primer mundo acaba inesperadamente con la vida de uno o varios seres humanos y los atónitos vecinos solo aciertan a decir que nunca lo hubieran esperado y que lo único que habían visto, a veces, es un cierto pronto.
Ese cierto pronto a veces visto no es sino esa cara oculta que a veces se deja mostrar. O eso pensaba yo. Esta mañana, como digo, me entró la duda. ¿Se trata de una cara oculta brevemente expuesta o se trata simplemente de otra cara más?. Ya se sabe que hay gente polifacética, esto no haría sino ratificarlo :-). Ayer me decían, precisamente, que las razones o las interpretaciones no importan, solo importa el resultado. Una discusión acerca de si eso es cierto o no es casi tan antigua como el mundo y si no, al menos como el fútbol. Ya se sabe que lo importante es el resultado y no tanto jugar bien ... dependiendo de si eso lo hace un equipo desconocido o tu propio equipo.
Al final, ¿alguna conclusión?. Pues no, o sí según se mire. La conclusión podría ser que soy una persona con más dudas que certitudes, a diferencia de otras personas y eso no me permite saber si esas otras personas tienen dos o tres caras. Por no saber, no sé ni cuántas tengo yo ni de esas cuántas son perceptibles desde fuera.
Un saludo, Domingo.
sábado, 7 de marzo de 2015
Vuelta de tuerca (Relato)
Érase que se era una tuerca desempleada. Llevaba sin empleo casi una sesquidécada. Ya ni recordaba la última vez que había tenido un trabajo, ni fijo ni esporádico. Y además ni siquiera podía echarle la culpa a la crisis. No solo su situación había empezado muchos años antes que la maldita crisis sino que además en su casa los efectos de la crisis habían sido limitados. Ella había permanecido todo este tiempo en aquella caja de herramientas, olvidada junto tantos otros. Mal de muchos consuelo de ... otros; alguno de ellos con alto grado de especialización como aquella llave dinamométrica de dimensiones descomunales.
De repente, se hizo la luz en aquel sótano y una mano desacostumbrada a la grasa empezó a manosearla de forma más torpe que impúdica lo que no impidió que nuestra protagonista casi enfermara de indignación. Afortunadamente todo fue rápido y casi indoloro. Mientras pensaba si quejarse o no y a quién vio llegar a la diez-once. Una vuelta ... ¡qué escalofrío!, otra vuelta ... ¡qué gustito!, otra más ... ¡no solo tengo trabajo sino que además presiento que va a ser indefinido!.
Un saludo, Domingo.
De repente, se hizo la luz en aquel sótano y una mano desacostumbrada a la grasa empezó a manosearla de forma más torpe que impúdica lo que no impidió que nuestra protagonista casi enfermara de indignación. Afortunadamente todo fue rápido y casi indoloro. Mientras pensaba si quejarse o no y a quién vio llegar a la diez-once. Una vuelta ... ¡qué escalofrío!, otra vuelta ... ¡qué gustito!, otra más ... ¡no solo tengo trabajo sino que además presiento que va a ser indefinido!.
Un saludo, Domingo.
De vuelta
Esta semana ha sido la semana de la vuelta a la rutina con sus cosas buenas y sus cosas malas. Entre las buenas y las malas, las físicas o mejor dicho las de la forma física. La vuelta al fútbol ha sido bastante interesante. Ciertamente he empezado un tanto fuera de forma pero al menos las rodillas parece que responden de una forma que supera en bastante mis mejores esperanzas. No sé si tiene que ver los ejercicios que he empezado a hacer para reforzar los cuádriceps pero sea lo que sea, esperemos que sea para quedarse. Además, hoy se ha visto algo parecido a aquel despertar de hace unos meses con varios goles de bella factura lo cual supone dos novedades con respecto a los partidos normales. Primero goles, después de bella factura.
Dicho esto, lo más trascendental de la semana ha sido, como decía antes, la vuelta al trabajo. En primer lugar y como lo más destacado, el aterrizaje fue bastante más suave de lo previsto. Durante el mes que he pasado fuera, ciertamente han pasado cosas pero las más perentorias o que al menos requerían más de mí no eran tantas. De hecho, incluso he tenido tiempo de continuar con cosas que pensaba que tardaría mucho en poder continuar.
En lo negativo, quizás, el tipo de trabajo o alguna de las condiciones del momento en que nos encontramos, eso que otros llaman la coyuntura. En cualquier caso es de esperar que esas circunstancias no sean sino eso, coyunturales y que vayan, poco a poco, remitiendo. Si lo harán o no ya lo veremos y si yo pienso que lo harán o no ... me lo reservo porque no es este el foro para discutirlo ni revelarlo :-).
En fin, a ver la semana que viene qué contamos.
Un saludo, Domingo.
Dicho esto, lo más trascendental de la semana ha sido, como decía antes, la vuelta al trabajo. En primer lugar y como lo más destacado, el aterrizaje fue bastante más suave de lo previsto. Durante el mes que he pasado fuera, ciertamente han pasado cosas pero las más perentorias o que al menos requerían más de mí no eran tantas. De hecho, incluso he tenido tiempo de continuar con cosas que pensaba que tardaría mucho en poder continuar.
En lo negativo, quizás, el tipo de trabajo o alguna de las condiciones del momento en que nos encontramos, eso que otros llaman la coyuntura. En cualquier caso es de esperar que esas circunstancias no sean sino eso, coyunturales y que vayan, poco a poco, remitiendo. Si lo harán o no ya lo veremos y si yo pienso que lo harán o no ... me lo reservo porque no es este el foro para discutirlo ni revelarlo :-).
En fin, a ver la semana que viene qué contamos.
Un saludo, Domingo.
sábado, 28 de febrero de 2015
Un átomo le dice a otro (Relato)
Saben aquel que diu ... que eran dos átomos muy amigos. Habían entablado amistad allí en aquella nube de polvo y gas producto de la explosión de no sé sabe qué estrella. Millones de años duraba la amistad y se conocían de memoria, como a su propio núcleo. Tanto se conocían que cualquiera de ellos podía acabar la frase antes siquiera que el otro la comenzara. Por eso, al llegar la nave espacial que hacía uso del escaso Hidrógeno disperso por el espacio para propulsarse, el más extrovertido de los dos comentó:
- No acepto la apuesta. Dada su puntualidad el piloto es obviamente inglés.
Un saludo, Domingo.
- No acepto la apuesta. Dada su puntualidad el piloto es obviamente inglés.
Un saludo, Domingo.
Vuelve la burra al trigo
O dicho de otra forma y ya con el alta bajo el brazo, toca volver al trabajo. Hoy he vuelto al fútbol con una manifiesta carencia de forma que pide a gritos, entre otras cosas, algo de dieta. No sé si la vuelta al trabajo será similar o, por el contrario, volveré en plena forma. Esperemos que sea lo segundo.
Antes de iniciar mi baja un compañero de trabajo pronosticó un mes de vacaciones. Otro pronosticó solamente lo del mes, algo en que ambos acertaron. Lo de las vacaciones es otra cosa. A ver, tampoco puedo ponerme fino, ciertamente han sido 30 días más parecidos a un mes de vacaciones que a cuatro semanas de trabajo. El correo sí que lo he ido mirando diariamente o cada dos días en el peor de los casos pero el volumen de trabajo ha sido bastante menor del que yo pronosticaba.
Y vacacional ha sido aunque solamente en lo que al reposo respecta o siendo más respetuoso con la realidad, algunos días. Las obras en la casa de al lado, taladros, picapiedras y similares han hecho de la experiencia, algo más de una semana posiblemente, un magnífico ejercicio de esos que dudaba hace unas cuantas entradas si categorizarlos de fuerza de voluntad o simplemente masoquismo. Si a eso se le une el problema de la mano, no hay duda de que las bromas que escuche el lunes acerca de las vacaciones las recibiré muy bien y con pocos o ningún remordimientos :-).
Un saludo, Domingo.
Antes de iniciar mi baja un compañero de trabajo pronosticó un mes de vacaciones. Otro pronosticó solamente lo del mes, algo en que ambos acertaron. Lo de las vacaciones es otra cosa. A ver, tampoco puedo ponerme fino, ciertamente han sido 30 días más parecidos a un mes de vacaciones que a cuatro semanas de trabajo. El correo sí que lo he ido mirando diariamente o cada dos días en el peor de los casos pero el volumen de trabajo ha sido bastante menor del que yo pronosticaba.
Y vacacional ha sido aunque solamente en lo que al reposo respecta o siendo más respetuoso con la realidad, algunos días. Las obras en la casa de al lado, taladros, picapiedras y similares han hecho de la experiencia, algo más de una semana posiblemente, un magnífico ejercicio de esos que dudaba hace unas cuantas entradas si categorizarlos de fuerza de voluntad o simplemente masoquismo. Si a eso se le une el problema de la mano, no hay duda de que las bromas que escuche el lunes acerca de las vacaciones las recibiré muy bien y con pocos o ningún remordimientos :-).
Un saludo, Domingo.
sábado, 21 de febrero de 2015
Mirado por un tuerto
Hay veces que te mira un tuerto, sobre todo si eres supersticioso y yo no lo soy porque trae mala suerte. En mi caso esto se ha traducido en que la semana que debía sustanciarse la recuperación de la operación me he encontrado con la alegría de conservar la mano izquierda y un resfriado de propina. Lo segundo no sé a quién debo agradecerlo pero quizás también a lo primero, es decir a mí mismo y mis propios errores.
En concreto el lunes, alentado por el estridente ruido de unos vecinos haciendo obra, decidí aprovechar para hinchar las ruedas de la carretilla de reparto que había comprado hacía casi dos meses y que todavía no había usado. Así pues, fui a la gasolinera, revisé la presión de los neumáticos de mi coche y a continuación procedí al llenado de los de la carretilla.
Empecé con una de ellas, se llenó pero todavía se quedaba suelta y se salía del eje. Yo pensaba que el propio aire haría que se fijara dejando solo la posibilidad de rodar pero no de salir del eje. No fue así y aparentemente estaba bien hinchada. Así que fui a por la otra e hice lo mismo aunque probablemente abriendo el aire algo más de la cuenta. Vi como la rueda aparentemente se anclaba solo para reconocer en mí mismo aquello que tantas veces he visto en la gran pantalla cuando una explosión deja un silbido en los oídos de los que la presencian de cerca.
Y eso era lo que había pasado, la rueda reventó y la llanta de plástico, o parte de ella, salió proyectada hacia mi mano izquierda que sangraba por alguno de los cortes poco profundos, que había causado. Lo de los cortes era lo de menos. La onda expansiva causaría en solo unos minutos un edema que varios días después todavía perdura.
Y bueno, gracias a Dios mis temores iniciados fueron infundados y la mano no sufrió ningún daño serio dejándolo todo en un mal recuerdo del que debería aprender. Y es que últimamente me encuentro a mí mismo pensando, después de hacer las cosas, que debía haberme dado cuenta antes o al menos haberlo pensado dos veces. Sabía que la presión en una rueda pequeña aumenta con mucha más facilidad que en una de un coche pero también que suelen estar preparadas para ello. Lo que no hice fue prevenir, no pensé que pudiera salir mal ni en nada para evitar los problemas en caso de que sucedieran.
No sé si es la edad pero otra vez de vuelta al médico, a la enfermería en este caso incluyendo una pequeña bajada de tensión por esperar de pie. Y con los sudores del mareo y luego el frío en los días siguientes en la mano ... quizás asfalté el camino del resfriado. Pareciera que me hubiera mirado un tuerto ... yo mismo en un espejo roto que solo refleja la mitad de mi cara. Pero no creo que sea lo del tuerto ni lo del espejo. No debe serlo porque yo no soy supersticioso, que da mala suerte.
Como curiosidad, al empezar a escribir esta entrada no recordaba la palabra "supersticioso". Estuve un par de minutos intentando pensar en cuál era ese adjetivo que empleaba para definir a aquella persona que creía en que determinados actos canalizaban la buena o mala suerte. Curiosamente recordaba otro adjetivo "apotropaico". Caí en ello cuando pensé que en inglés diría "I'm not supersticious, it's bad luck"
Un saludo, Domingo.
En concreto el lunes, alentado por el estridente ruido de unos vecinos haciendo obra, decidí aprovechar para hinchar las ruedas de la carretilla de reparto que había comprado hacía casi dos meses y que todavía no había usado. Así pues, fui a la gasolinera, revisé la presión de los neumáticos de mi coche y a continuación procedí al llenado de los de la carretilla.
Empecé con una de ellas, se llenó pero todavía se quedaba suelta y se salía del eje. Yo pensaba que el propio aire haría que se fijara dejando solo la posibilidad de rodar pero no de salir del eje. No fue así y aparentemente estaba bien hinchada. Así que fui a por la otra e hice lo mismo aunque probablemente abriendo el aire algo más de la cuenta. Vi como la rueda aparentemente se anclaba solo para reconocer en mí mismo aquello que tantas veces he visto en la gran pantalla cuando una explosión deja un silbido en los oídos de los que la presencian de cerca.
Y eso era lo que había pasado, la rueda reventó y la llanta de plástico, o parte de ella, salió proyectada hacia mi mano izquierda que sangraba por alguno de los cortes poco profundos, que había causado. Lo de los cortes era lo de menos. La onda expansiva causaría en solo unos minutos un edema que varios días después todavía perdura.
Y bueno, gracias a Dios mis temores iniciados fueron infundados y la mano no sufrió ningún daño serio dejándolo todo en un mal recuerdo del que debería aprender. Y es que últimamente me encuentro a mí mismo pensando, después de hacer las cosas, que debía haberme dado cuenta antes o al menos haberlo pensado dos veces. Sabía que la presión en una rueda pequeña aumenta con mucha más facilidad que en una de un coche pero también que suelen estar preparadas para ello. Lo que no hice fue prevenir, no pensé que pudiera salir mal ni en nada para evitar los problemas en caso de que sucedieran.
No sé si es la edad pero otra vez de vuelta al médico, a la enfermería en este caso incluyendo una pequeña bajada de tensión por esperar de pie. Y con los sudores del mareo y luego el frío en los días siguientes en la mano ... quizás asfalté el camino del resfriado. Pareciera que me hubiera mirado un tuerto ... yo mismo en un espejo roto que solo refleja la mitad de mi cara. Pero no creo que sea lo del tuerto ni lo del espejo. No debe serlo porque yo no soy supersticioso, que da mala suerte.
Como curiosidad, al empezar a escribir esta entrada no recordaba la palabra "supersticioso". Estuve un par de minutos intentando pensar en cuál era ese adjetivo que empleaba para definir a aquella persona que creía en que determinados actos canalizaban la buena o mala suerte. Curiosamente recordaba otro adjetivo "apotropaico". Caí en ello cuando pensé que en inglés diría "I'm not supersticious, it's bad luck"
Un saludo, Domingo.
sábado, 7 de febrero de 2015
Pepe is back
Si hay alguien que, con más de 70 años, puede dejar la práctica activa del fútbol debido a algún que otro achaque propio de la edad ... de otros que dicen tener su edad y volver al cabo de unos meses en un estado de forma incluso mejor, ese es Pepe. Y si hay alguien que con más de 73 años puede hacer lo propio para volver con casi 75 ... ese es Pepe.
Hoy he ido al médico con la esperanza frustrada de que me quitaran los puntos. No estuve mucho tiempo esperando, serían un par de minutos pero en ese breve lapso me dio tiempo de sacar el móvil y ver una foto largamente esperada. Otros cuantos minutos más tarde estaba yo ya escribiendo que me esperaran pues iba ya de camino.
Poco más tarde me los encontré en el campo, reviviendo mis ojos una escena conocida y reconocida, Pepe mostrando una agilidad, fuerza y potencia propia de otros tiempos, tiempos en los que unos pocos puntos no hubieran impedido a un avezado y convaleciente jugador haber hecho algo más que un paripé. Pero bueno, todo se dará por bueno cuando el adecuado postoperatorio no dé lugar a ningún tipo de recaídas y los goles vuelvan por do solían ... o no.
Un saludo, Domingo.
Hoy he ido al médico con la esperanza frustrada de que me quitaran los puntos. No estuve mucho tiempo esperando, serían un par de minutos pero en ese breve lapso me dio tiempo de sacar el móvil y ver una foto largamente esperada. Otros cuantos minutos más tarde estaba yo ya escribiendo que me esperaran pues iba ya de camino.
Poco más tarde me los encontré en el campo, reviviendo mis ojos una escena conocida y reconocida, Pepe mostrando una agilidad, fuerza y potencia propia de otros tiempos, tiempos en los que unos pocos puntos no hubieran impedido a un avezado y convaleciente jugador haber hecho algo más que un paripé. Pero bueno, todo se dará por bueno cuando el adecuado postoperatorio no dé lugar a ningún tipo de recaídas y los goles vuelvan por do solían ... o no.
Un saludo, Domingo.
domingo, 1 de febrero de 2015
Postración
Bonita palabra la que da título a la entrada de hoy. Pero ese es básicamente mi estado actual, lo ha sido durante los últimos días y lo será durante los siguientes. Es la primera vez que tengo que solicitar la baja en un trabajo y ha tenido que ser lo que por ahí llaman un silus o quiste pilonidal. Temía que el postoperatorio fuera peor de lo que está siendo. Internet no ayuda a ello, también es cierto.
En cualquier caso, sirva esta entrada para comentar y recordar algunas de esos momentos que ha de llevarse el tiempo. Sin un orden en concreto ... o quizás sí
En cualquier caso, sirva esta entrada para comentar y recordar algunas de esos momentos que ha de llevarse el tiempo. Sin un orden en concreto ... o quizás sí
- Antes los médicos y enfermeras solían ser mayores que yo. Ya no lo son o al menos no lo parecen. No sé si porque antes iba al hospital a acompañar a mi abuela, la pobre. Puede tener que ver, tanto por el tipo de hospital como por el tipo de pacientes.
- La operación de un quiste pilonidal es muy sencilla ... en el papel.
- Puede empezar por estar aparcado unos minutos porque alguien se pensaba que eras tú el paciente al que iban a operar de hemorroides. Me llama la atención que todavía la forma principal de detectar estos problemas sea preguntarle al paciente y que la pregunta al paciente no sea sino la comprobación de que lo que tienen escrito en algún sitio es correcto. Simplemente el siguiente paciente que esperaban era uno para operar de hemorroides así que el siguiente paciente que otro compañero dejó aparcado debía ser y solamente pregunto por si acaso.
- Después te cogen una vía que no está muy claro si te deben coger en la habitación o en el quirófano. De hecho me da la sensación de que no lo tienen claro ni en un sitio ni en otro. Quizás solo esperan a que alguien lo pida y en este caso lo pidió la anestesióloga. Esa vía, por alguna razón, puede ser que parezca que la vena se ha roto (gran hinchazón en la mano) cuando tras unos minutos se comprueba que no es así.
- Continúan por ponerte la epidural ... por intentar ponerte la epidural. Aparentemente mi morfología es adecuada para ello pero o bien mi flexibilidad (o escasez de ella) lo complica o bien hay una capa lipo-adiposa que resulta engañosa. Entre intento e intento ... un desmayo y un despierto.
- El despertar, uno de los mejores de mi vida junto con aquel otro tras idéntico episodio (de desmayo, no de epidural). Teniendo en cuenta que la razón es una bajada de tensión, la correspondiente subida puede tener efectos de tal bienestar que quizás pudieran explicar las muertes por asfixia autoerótica. Pero eso es solo una teoría que ahora mismo no estoy interesado en investigar :-).
- Tras el despertar consiguen poner la epidural de forma un tanto ladeada y al par de minutos se empiezan a notar los efectos. En mi caso primero se empezó a dormir la pierna derecha y bastante más tarde la izquierda. En el postoperatorio pasaría lo opuesto, la izquierda se recuperó bastante más rápido.
- Comienza la operación y solo me doy cuenta por el olor a quemado. Ahí intuí que estaban usando un bisturí láser, algo que me agradó sobremanera pues ya sabía (y no por internet sino por la radio) que la morbilidad de estos instrumentos era mucho menor y el postoperatorio mucho más llevadero.
- Sin embargo el olor a quemado solo fue puntual y coincidió con una de las dos doctoras preguntando por algo que parecía un hueso. A toro pasado me da por pensar que había una cirujana y una doctora en prácticas. En ese momento yo pensé que el olor a quemado era, quizás, por el hueso.
- El olor a quemado sería puntual pero parece que llegó a más sitios pues alguien llegó por allí preguntando y la doctora bromeó diciendo que debía ser alguien fumando en alguna sala. A posteriori pensé que era olor a pelo quemado y por tanto debía ser el bisturí al llegar al silus que no es sino un largo pelo enquistado.
- Acaba la operación co alguna ramificación no esperada y con ciertas dudas acerca de dónde coger los puntos En ese momento yo me esperaba un costurón en la parte baja de mi espalda.
- Me dan la vuelta y quedo mirando al techo hasta que pase la anestesia. Al menos una hora, me dicen.
- La anestesia se pasa, primero en la pierna izquierda, luego en la derecha, con la curiosa sensación de intentar mover las piernas o al menos la rodilla y no poder. Produce además una cierta angustia que, no sé si unida al resto del proceso, me deja apretando las mandíbulas de vez en cuando. En esos momentos echo de menos una férula de descarga, de esas que usan los afectados por bruxismo, que me impida rechinar los dientes.
- Me llevan para la habitación y es justo llegar y se me pasan los efectos de la anestesia casi completamente. Sin embargo, la zona de la incisión no me duele a pesar de los reiterados comentarios acerca de lo "fastidioso" de la operación y su postoperatorio.
- En los días siguientes, gracias a Dios, solo tengo molestias, no dolores. Eso y una cita para que me vea el médico en 10 días junto con un pronóstico de vuelta a la normalidad de no menos de tres semanas.
Y en el día 5 estamos. Seguiremos informando :-).
Un saludo, Domingo.
Fuerza de voluntad Vs Masoquismo
Una pregunta que me he hecho en las últimas semanas es qué diferencia mi fuerza de voluntad, la mucha que tengo para algunas cosas y la poca que tengo para otras, del masoquismo. Cierto es también que la fuerza de voluntad tiene matices; en concreto, es mucho más fácil tener fuerza de voluntad si las circunstancias acompañan que si no.
La conclusión es que no lo tengo claro. Por ejemplo, durante el último año he leído (o algo así) las obras completas de Shakespeare. Digo "o algo así" porque ha sido una lectura en la mayor parte de los casos mecánica, antes de irme a dormir, con los siguientes objetivos:
Pero tampoco sería descabellado tildarlo de masoquismo porque, al igual que pasó con otros peldaños, este solo lo acabé porque tenía que hacerlo, ni más ni menos. Al igual que en otros casos, el Ulysses de Joyce por ejemplo, no se trata de una lectura vacua. Hay sin duda pasajes interesantes pero cuyo interés posiblemente no justifica el resto. En particular algunas rimas, aliteraciones o simplemente encontrarse con frases ya históricas en el mundo del teatro y la literatura. Aunque tentado estoy de decir el teatro y la "literhartura" porque se me hizo especialmente complicado leer teatro, quizás también por las pocas veces que he ido. Comprendí la necesidad del libreto con el guión de personajes, escenas y demás pues el 99% de las veces no sabía quién era quién ni volvía hacia atrás para comprobarlo porque la trama no me resultaba lo suficientemente interesante. Aunque esto, por supuesto, es fallo mío, no del maestro :-).
En cualquier caso, aproximadamente en la primera semana del primer de este año, cuyo segundo mes iniciamos hoy, acabé con las obras completas de Shakespeare y puse proa al próximo reto. Exagero en verdad a decir eso pues en realidad de esa "escalera" que me propuse subir hace años, solo me falta un peldaño y para poder subirlo antes tendría y tendré que aprender alemán. Así pues ahora mismo nos dedicaremos a distraernos un rato con algún que otro clásico, seguiremos afinando vocabulario y mientras pensaremos en esas cosas para las que no tengo fuerza de voluntad. A ver cómo podríamos conseguir que sí las tuviera.
Un saludo, Domingo.
La conclusión es que no lo tengo claro. Por ejemplo, durante el último año he leído (o algo así) las obras completas de Shakespeare. Digo "o algo así" porque ha sido una lectura en la mayor parte de los casos mecánica, antes de irme a dormir, con los siguientes objetivos:
- El primordial, otra marca en el revólver. No en vano este no es sino el quinto o sexto peldaño en una escalera compuesta de clásicos e idiomas.
- El secundario, aprender vocabulario; vocabulario que sería complicado encontrar en otros libros o viendo series de televisión.
Pero tampoco sería descabellado tildarlo de masoquismo porque, al igual que pasó con otros peldaños, este solo lo acabé porque tenía que hacerlo, ni más ni menos. Al igual que en otros casos, el Ulysses de Joyce por ejemplo, no se trata de una lectura vacua. Hay sin duda pasajes interesantes pero cuyo interés posiblemente no justifica el resto. En particular algunas rimas, aliteraciones o simplemente encontrarse con frases ya históricas en el mundo del teatro y la literatura. Aunque tentado estoy de decir el teatro y la "literhartura" porque se me hizo especialmente complicado leer teatro, quizás también por las pocas veces que he ido. Comprendí la necesidad del libreto con el guión de personajes, escenas y demás pues el 99% de las veces no sabía quién era quién ni volvía hacia atrás para comprobarlo porque la trama no me resultaba lo suficientemente interesante. Aunque esto, por supuesto, es fallo mío, no del maestro :-).
En cualquier caso, aproximadamente en la primera semana del primer de este año, cuyo segundo mes iniciamos hoy, acabé con las obras completas de Shakespeare y puse proa al próximo reto. Exagero en verdad a decir eso pues en realidad de esa "escalera" que me propuse subir hace años, solo me falta un peldaño y para poder subirlo antes tendría y tendré que aprender alemán. Así pues ahora mismo nos dedicaremos a distraernos un rato con algún que otro clásico, seguiremos afinando vocabulario y mientras pensaremos en esas cosas para las que no tengo fuerza de voluntad. A ver cómo podríamos conseguir que sí las tuviera.
Un saludo, Domingo.
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